Nutrición de alto rendimiento en el CAR de Sant Cugat

Cuando se habla de deporte de élite en España, uno de los nombres que más resuena es el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat, en Barcelona. Este centro, referencia nacional e internacional, no solo destaca por sus instalaciones deportivas, sino también por su avanzado departamento de nutrición, pieza clave en el rendimiento de sus deportistas.

La nutrición como herramienta estratégica

En el CAR, la alimentación no se concibe únicamente como una necesidad básica, sino como una herramienta estratégica de mejora del rendimiento. Cada plan nutricional se diseña de manera individualizada, teniendo en cuenta:

Un gimnasta, por ejemplo, no necesita el mismo perfil energético que un nadador o un atleta de fondo. Por eso, los nutricionistas trabajan coordinadamente con entrenadores, médicos y preparadores físicos.

Evaluación y seguimiento continuo

Uno de los aspectos diferenciales del trabajo nutricional en el CAR es el seguimiento constante de los deportistas. No se limita a establecer pautas iniciales, sino que se realiza una evaluación periódica de la composición corporal, el estado de hidratación y la respuesta fisiológica al entrenamiento. Estas valoraciones permiten ajustar la alimentación en función de los cambios que experimenta el atleta a lo largo de la temporada.

Las mediciones antropométricas y los controles regulares ayudan a detectar posibles déficits energéticos, alteraciones en el peso corporal o desequilibrios nutricionales que puedan afectar al rendimiento. Este seguimiento resulta especialmente relevante en disciplinas donde el peso y la composición corporal influyen directamente en el desempeño, ya que cualquier variación puede tener consecuencias tanto físicas como competitivas. La nutrición, por tanto, se convierte en un proceso dinámico y en constante adaptación.

Alimentación adaptada a la carga de entrenamiento

La planificación nutricional en el CAR se basa en el principio de periodización, es decir, en la adaptación de la dieta a las distintas fases de entrenamiento y competición. En momentos de alta intensidad o volumen de trabajo, se incrementa la disponibilidad energética, especialmente a través de hidratos de carbono, para garantizar que el deportista pueda mantener el rendimiento sin comprometer sus reservas.

En fases orientadas a la recuperación o al desarrollo muscular, se ajusta la ingesta proteica y se presta especial atención a la calidad de los alimentos y al aporte de micronutrientes. Esta adaptación continua permite optimizar tanto la energía inmediata como los procesos de regeneración y adaptación al entrenamiento. La alimentación deja de ser estática y se convierte en una variable flexible que evoluciona al ritmo de la planificación deportiva.

Educación nutricional

Más allá de la intervención técnica, el CAR concede gran importancia a la educación nutricional de sus deportistas. El objetivo no es únicamente proporcionar pautas cerradas, sino fomentar la comprensión de las necesidades energéticas y de los fundamentos de una alimentación equilibrada. Esto permite que los atletas desarrollen autonomía y puedan mantener hábitos adecuados cuando se encuentran fuera del entorno controlado del centro.

Esta formación resulta especialmente útil en competiciones internacionales, concentraciones prolongadas o periodos vacacionales, donde el control externo disminuye. La educación nutricional contribuye a consolidar hábitos saludables a largo plazo, favoreciendo no solo el rendimiento inmediato sino también la salud futura del deportista, incluso tras la retirada de la competición de alto nivel.

Suplementación responsable

En el entorno del CAR, la suplementación se aborda con prudencia y rigor científico. Solo se emplean productos cuya eficacia esté respaldada por evidencia y siempre bajo supervisión médica, garantizando el cumplimiento de la normativa antidopaje. La prioridad continúa siendo una alimentación equilibrada y estructurada, utilizando los suplementos únicamente como apoyo específico cuando las circunstancias lo requieren.

Este enfoque responsable busca minimizar riesgos y asegurar que cualquier intervención esté alineada con la salud y el bienestar del deportista. La suplementación no sustituye a la dieta, sino que actúa como complemento puntual dentro de una estrategia nutricional global cuidadosamente diseñada.

La suplementación en el deporte de alto rendimiento debe entenderse como un apoyo puntual y basado en evidencia científica, nunca como un sustituto de una alimentación equilibrada. Antes de recomendar cualquier producto, es imprescindible evaluar las necesidades reales del deportista y garantizar que cumple con los estándares de seguridad y normativa antidopaje.

- Lucía Sánchez, graduada en Nutrición Humana y Dietética.

Más que rendimiento: salud integral

La nutrición en un centro de alto rendimiento no persigue únicamente la mejora de marcas deportivas. También desempeña un papel fundamental en la prevención de lesiones, el mantenimiento del sistema inmunológico y la optimización de los procesos de recuperación. Una alimentación adecuada permite sostener la intensidad del entrenamiento y reducir la aparición de fatiga acumulada.

En este sentido, el enfoque del CAR integra rendimiento y salud como objetivos inseparables. La nutrición no solo impulsa el éxito competitivo, sino que también contribuye a prolongar la carrera deportiva y a proteger la integridad física del atleta. Este equilibrio entre exigencia y cuidado constituye uno de los pilares que sustentan el modelo de alto rendimiento en España.

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